De mudanza
Haciendo caso a quien me ha aconsejado cambiar la imagen del blog, y dado que en Blogia tengo muchas limitaciones para ello, me he mudado a Wordpress, espero que os guste, de todas formas aun estoy experimentando el formato y todas sus opciones...en fin, os espero alli a todos los que me seguis....
He conseguido migrar alli todos los articulos publicados, aunque no los comentarios,de todas formas mantendre durante algun tiempo más éste, hasta la clausura definitiva.
Mi direccion sera a partir de ahora http://princesadehielo.wordpress.com
Una de princesas
Y es que la han enseñado bien. Sabe que si se pinta los labios de rojo, se pone el vestidito negro y los tacones más altos que tiene, resulta irresistible para los ojos de cualquier príncipe que se quedó en sapo. Porque, aunque se haga la tonta, sabe que es un arma de seducción masiva, creada por todas aquellas princesitas de cuento que perdieron sus finales felices en partidas de póquer contra las brujas malvadas. Porque aunque todas esas princesas ahora saben que están mucho mejor sin esos intentos de príncipes, a todas nos gusta torturar un poquito a las brujas. No vamos a negarlo todas tenemos una pequeña zorra por dentro...
A winter tale
- Si sigue nevando así, tu haces un agujero en el hielo y yo cojo la caña de pescar. Y antes de que nos demos cuenta, nos convertimos en esquimales.
- No, en esquimales no.
- ¿Por qué no?
- Porque los esquimales para besarse, frotan su nariz. Y a mi... a mi me gusta demasiado comerte la boca.
La lluvia guarda nuestro secreto
Cayendo de la luna..
Se cayó al suelo como quién se cae por primera vez, con prisas y asustada. Solía decir que no temía a nada pero se encontró con todos sus temores juntos en la baldosa contra la que fueron a dar sus esperanzas.
Una llamada que no llegaba y un mensaje que llegó demasiado tarde: decisivo, desesperanzador, demoledor. Lo poco que le quedaba estaba hecho añicos en alguna parte entre sus rodillas y su cuello. Ahora era lo que siempre había temido...
Cuando esperas algo durante tanto tiempo, no puedes perder más en plantearte si es real... aunque sepas que es una mentira piadosa, de esas que se cuentan para lograr nuestros objetivos sin dejar muchos muertos en el campo de batalla.
Él le regaló sus palabras como si no quedase nada más en su mundo que eso para compartir con ella. Con tantas ganas que parecía cierto. Con tanta necesidad que, a veces, asombraba.
Y ella le creyó porque no tenía nada que perder entonces. Solo unos brazos abiertos como puertas, de par en par, suplicando un cariño que empezaba a calentar su piel en los meses de invierno.
Era un favor mutuo que los dos se hacían, engañándose y mintiéndose, comprendiéndose y esperándose como si no fuese posible que sucediera de otra manera.
Fueron meses de promesas que nunca llegaron a cuajar, de esperanzas que se quedaban siempre en el marco de la puerta de aquella habitación que nunca llegaron a compartir. Fueron meses de silencios y llamadas desesperadas, que sonaban con esa melodía que parece de despedida y, a la vez, es un saludo hueco y marchito.
Y al final, ni sus sueños supieron sostenerse por más tiempo sobre aquellas mentiras tempranas y desproporcionadas. Se vieron a sí mismos como desconocidos y entendieron que el final no era más que el principio que habían creado. Estaban sentenciados desde que intercambiaron sus primeras palabras. Hay historias que nacen condenadas a morir prematuramente, historias que se inventan para llenarse de sufrimiento y penas, historias que se ejecutan como penas de muerte precipitadas.
Él encontró una historia que no estaba aún escrita ni decidida y ella se quedó esperando una llamada que nunca se realizó, como quién espera que el cielo se ilumine en plena noche. El olvido se coló entre esas sábanas con las que ella soñó enredadas entre sus cuerpos. Se fueron alejando cuando la verdad se presentó en esa realidad furtiva que les había abandonado hacía tanto tiempo. Las oportunidades habían fallecido entre sus dos besos y su hipocresía.
Un día ella escribió un mensaje con su rabia y el puñado de errores que había ido acumulando en torno a él... cuando él lo recibió supo dos cosas: que era demasiado tarde y que siempre había estado equivocado.
Después de aquello, nada.
Fácil y difícil
Fácil es ocupar un lugar en la agenda telefónica.
Difícil es ocupar el corazón de alguien...
Fácil es herir a quien nos ama.
Difícil es curar esa herida...
Fácil es dictar reglas.
Difícil es seguirlas...
Fácil es soñar todas las noches.
Difícil es luchar por un sueño...
Fácil es exhibir la victoria.
Difícil es asumir la derrota con dignidad...
Fácil es admirar una luna llena.
Difícil es ver su otra cara...
Fácil es tropezar en una piedra.
Difícil es levantarte...
Fácil es disfrutar la vida todos los días.
Difícil es darle el verdadero valor...
Fácil es prometerle algo a alguien.
Difícil es cumplirle esa promesa...
Fácil es decir que amamos.
Difícil es demostrarlo todos los días...
Fácil es criticar a los demás.
Difícil es mejorar uno mismo...
Fácil es cometer errores.
Difícil es aprender de ellos...
Fácil es llorar por el amor perdido.
Difícil es cuidarlo para no perderlo...
Fácil es pensar en mejorar.
Difícil es dejar de pensarlo y realmente hacerlo...
¿Cúantos llevas?
Y de repente, te miras al espejo...y nada es como solia ser. Tu cabello amplía su gama cromática, tus ojos se hunden entre recuerdos, y tras cada peca hay una historia.....cada pliegue esconde un secreto, y en la comisura de tus labios, se esconden todos los besos que no distes....y te escuecen las heridas que ya cicatrizaron y cada vez cuesta más dañar tu piel....y los días se van dejando las horas por el camino...ya no duermes tanto, ni ríes tanto, ni sales tanto, ni te despreocupas tanto...y empiezas a estar mas, a parecer mas, a ser menos.... y sin darte cuenta, cambiaste el uno por el dos, el dos por el tres, hace poco cambiaste el tres por el cuatro....y algún día te quedarás sin números porque todos se te habrán ido escurriendo por los dedos y no puedes hacer nada para evitarlo...y entonces solo te quedaran los dias que sumaron, los que contaron y eso sí que está en tu mano...
¿Te apetece?
Póngame un plato combinado de "comerme el mundo con un par de huevos y patatas", gracias. Un poco de pan para mojar mi vida en él, sí, y toda el agua del planeta Tierra en un vasito de cristal por si me atraganto. Para llevar, por favor, que quiero hacer un picnic con los pies colgando de la luna.
Ahi estas tu...
Te despiertas. No ha sonado el despertador, pero lo mismo da, no lo necesitas, te despiertas igual. No es de dia aun. Puede que sea sábado o domingo o puede que martes. Son el mismo comienzo, pero con diferente final. Tus días, últimamente, se asemejan demasiado. Tus planes son sencillos: sobrevivir al día con la mayor dignidad posible. Aprovechar el tiempo para que, cuando llegue el lunes, no sientas que has desperdiciado un fin de semana más... aunque sabes que, hagas lo que hagas, será demasiado corto o poco intenso o demasiado anodino. Últimamente, no, hace ya bastante tiempo que nada te llena. Planeas sobre tu vida sin rozarla. Eliges entre un puñado de opciones, escoges qué paso dar entre los caminos posibles... pero, en tu limitada capacidad de escoger, no decides nada realmente. Lo sobrellevas. Has aprendido a aceptarlo.
A veces te levantas decidido y te gustaría que hoy fuese diferente. A veces oyes hablar de gente que lo ha conseguido. Cambiar, quiero decir. Pero cambiar no es fácil. Tienes cadenas de mayor o menor relevancia que te mantienen anclado a tu realidad. A esa rutina que te quema pero que, al mismo tiempo, te engancha. Tienes tu trabajo, tu familia, tus amigos.. Puede que no tengas nada y solo sea miedo. Puede que tengas todo y miedo al mismo tiempo. El caso es que te falta iniciativa. Te sobran medios, pero te faltan ganas. Sueñas a menudo con tu libertad, con viajes de largo recorrido, con tardes dibujadas bajo el sol, con canciones cantadas a dúo (te recuerdo Amanda), con hojas de libros que te transportaban a otro lugar... sueñas con esa vida inalcanzable que siempre has deseado, con todas esas experiencias que no te has atrevido a vivir de frente y de las que solo alcanzabas en definitiva a soñar. Y eso te deja confuso porque, de repente, no sabes quién eres y hacia donde vas, o lo que es peor, no quieres ver hacia donde vas. Te despiertas todos los dias a cierta hora de la mañana para cumplir con un trabajo que se ha convertido en la base de tu vida. Regresas a un ocio impuesto los jueves por la noche, al plato sobre la mesa, los veinte minutos de siesta... Y ves pasar los días cansados, iguales, tranquilos, clónicos. Aprendes a valorar los diez minutos menos de atasco del martes o la coca cola que derramaste sobre el suelo el martes. Te gusta la pasta de los miércoles, pero detestas el arroz con verduras del viernes. Sin darte cuenta, buscas diferencias que te ayuden a distinguir tus rutinas.
Y llega el fin de semana. Hay posibilidades. Hay ganas, hay tiempo, hay iniciativas... Parece que, por un momento, no existen los horarios. Y te levantas un poco mas tarde, desayunas, trabajas, comes, haces la siesta... y, cuando te quieres dar cuenta, el sábado ya es igual que otro dia. Los mismos planes que el anterior. Todo se repite. Estás atrapado en un bucle sin salida... y no te atreves a huir. Eres un prisionero de tu rutina. Eres un esclavo, una víctima y, sin embargo, no dejas de ser tu verdugo….
"...Déjate llevar, por las sensaciones
Que no ocupen en tu “vía”, malas pasiones.
Esa pregunta que te haces sin responder
Dentro de ti está la respuesta para saber.
Tu eres el que decide el camino a escoger
Hay muchas cosas buenas y malas, elige bien...". Chambao
Dejate convencer
Yo soy esa mujer...
Que sonríe desde que se levanta...
Que le gusta desayunar en la cama…
Que disfruta mirando el mar…
Que odia la soledad involuntaria…
Que necesita un abrazo cuando llora…
Que quiere ser ella misma…
Que aprende observando…
Que camina descalza por su casa…
Que canta cuando se ducha…
Que sufre con la traición…
Que se ríe de ella misma…
Que está llena de contradicciones…
Que cree en el amor a pesar de los fracasos…
Que duerme sin ropa…
Que busca su príncipe azul…
Que tiene su maleta siempre lista para marchar a cualquier parte…
Que mira las estrellas y sueña despierta…
Que pasea sola por la calle…
Que hace la payasa sin importarle dónde, cuándo, cómo ni con quién….
Que salta cuando está contenta…
Que se para cuando ve un niño…
Que baila, baila y baila hasta las mil…
Que olvida el motivo de la discusión si la callan con un beso…
Que sabe que el silencio cómodo es otra manera de hablar…
Que llora con las comedias románticas…
Que cuando la besan cierra los ojos y se le eriza la piel…
Que valora la amistad por encima de todo…
Que estornuda tres veces seguidas…
Que ama intensamente…
Que tiembla cuando siente frío, miedo ó placer…
Que intenta parar el tiempo cuando está con la compañía deseada…
Que piensa que el sexo es decir te quiero con el cuerpo…
Que lucha por sobrevivir y ser feliz….
…….mira que casualidad si yo fuera tu mujer y la duda de haberte dado luz, no te deja dormir nunca….

