Blogia
princesadehielo...

Rota de nuevo...

Ya no soy. Si hablo en presente, nos quedamos en nada. Puedo hablar en pasado y recordar lo que fuimos. Pensar, solo un segundo... pensar que éramos más cuándo menos podíamos ser. Ahora que la libertad nos envuelve... cerramos los ojos para no verla y seguimos aferrando con fuerza los barrotes de una celda que no nos sostiene.

Ya no quiero ser. Me da miedo, por supuesto. Me da miedo dejar de ser lo único que he llegado a ser en mi vida. Tengo pánico de perderme a mí misma como te perdí a ti, sin darme cuenta. Me quedaré en nada, reducida a cenizas.

Prometí amarte siempre bajo una luna sevillana... y ahora me encuentro ante esta ráfaga de aire helado que me desnuda el alma y me deja tiritando a media noche. Quizás ya no seas tú el mismo que entonces. Puede que yo sea quién haya cambiado... y, en el fondo, aquella que fui sigue amando a aquel que fuiste... aunque ya no los reconozcamos. Hay pasiones que duran toda la vida... aunque sus protagonistas mueran.

No, desde luego... ya no quiero estar. Estar esperando contínuamente una señal, un gesto... un paso que nos acerque. Hay diez centímetros que parecen cien mil kilometros...

Te puedo pedir que empatices, que escuches lo que no digo, que no pienses tanto en las consecuencias... y estaría traicionando la esencia de lo que nos contuvo, del aire que respiramos entonces. Pasariamos a ser un puñado de reproches, unas consecuencias prematuras y un adiós a media tarde, sin palabras ni besos que se revuelvan en nuestros labios. Pasariamos a ser lo que somos, pero con ganas de llorar y tiempo para hacerlo.

Me conoces....sé que me puedes reconocer en estas palabras como en tantas otras... Podrías dibujar mi alma desnuda sin pinceles. Sabes quién soy... sabes como llegué a ser lo que soy. Puedes intuir mis palabras, puedes sentir los matices de mi voz... Puedes olvidarme y, ni aún así, lograrías arrancarme de tu piel. Porque yo soy como tú me hiciste ser.

No quiero ser. Quiero alejarme... irme tan lejos como te he prometido tantas veces. Ya nada es como era, aunque lo haya intentado. Nos hemos distanciado tanto que, sin querer, nos hemos encontrado naufragando en una espiral. Ya no seremos. El destino nunca quiso apostar por nosotros. Ambos sabiamos que, tarde o temprano, la realidad sería evidente... mientras tanto, jugábamos. A enredarnos, a desafiar a la suerte... a ser felices de prestado y no pedir permiso para sonreir juntos.

Ya no seremos. No sé si yo seguiré siendo. Ahora me sostengo a trozos, me reparto en pedazos de sentimientos que no creen en mi, que no me comprenden. Soy un poco más escéptica, un poco más compleja y mucho menos inocente. Ahora ya sé que nada es lo que parece. Me he roto mil veces y he vuelto a pegarme, a coserme a retales. Me siento fuerte tras cada nueva caída... me siento estúpida cuando vuelvo a tropezar. Quizás me retire.. Quizás deje de esperar en tu puerta, con el motor en marcha y las luces de emergencia... esperar a que salgas y nada sea tan difícil como resulta ser al final. Quizás, simplemente, me siente a ver pasar las esperanzas de una en una... desfilando..Quizás siga esperando que suene el timbre de mi puerta y aparezcas con una maleta diciendome que quieres pasar el resto de tu vida conmigo...y cada vez que suene me de un vuelco el corazón para luego comprobar que no eres tu...

O quizas terminaremos por comprender que todo lo que tuvimos fue nada. Que todo lo que tendremos será nada. Que, realmente, solo nos equivocamos... y no supimos rectificar a tiempo. No obstante, gracias. Sin ti, yo nunca hubiera sido...aunque vuelva a estar rota otra vez y todo por una sencilla razon, porque te quiero...

 

0 comentarios