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princesadehielo...

Hoy, hoy solo quería hablar de mi...

Llevaba varios días sin escribir, pero es que no quería precipitarme, no quería sentarme delante de la pantalla y empezar a escribir palabras huecas.

 

Algunas veces, después del día D, en momentos de autoanálisis he llegado a pensar que la vida me había enseñado una lección equivocada. Me ponía un mal ejemplo y me lo repetía tanto que terminaba por pensar que era la única verdad existente. Luego, trataba de aplicar el aprendizaje a todos los casos que encontraba por el camino. A fin de cuentas, era mi verdad. La única que había conocido. La que me ha hecho llorar y pensar que quizás no mereciera la pena nada más. Pero no existe ninguna verdad irrefutable y era posible que, por una vez en la vida, estuviera a punto de aprender la lección correcta. Esa que me hiciera sonreír y pensar que, tal vez, no fuera tan difícil ser feliz y en ello estoy, estoy aprendiéndolo y estoy sintiéndome realmente bien.

 

Una vez leí que, si deseaba resultados distintos, no repitiese los mismos pasos y es cierto. No quiero volver a andar el mismo camino, no reniego de él, de hecho yo soy ahora lo que soy por todo lo que he vivido, soy la suma de todo eso. Seria fácil probar a cerrar los ojos y dejarme llevar... no saber los pasos que doy y solo comprender el punto al que pueda llegar, pero cerrar los ojos implica perderse en un mundo irreal y el riesgo a sufrir es muy alto y yo ya he llegado a la conclusión de que los sueños los dejo para cuando me voy a dormir, ahora quiero vivir, quiero realidades, quiero certezas. Ahora he vuelto a nacer, tengo otra oportunidad y es un nuevo principio en mi vida, ya no quiero mentiras, espejismos y quieroynopuedo... Dice Ismael Serrano en una canción que el amor se encuentra antes si se busca, yo no salgo a buscarlo, no quiero hacerlo así, pero no cierro ninguna puerta, no quiero que llegue el momento en el que aparezca y por cualquier motivo no vea esa indicación. Sé que quiero y necesito volver a amar con locura, volver a entregarme al cien por cien, de dar, de ofrecer, de hacer planes, de sentarme a elaborar el mapa de mi futuro, pero no tengo prisa, quiero que la próxima vez sea para siempre, es quizás una utopía decir eso, pero si es mi intención. Los años aunque no quiera se echan encima como losas y la vida me dio otra oportunidad y en lo que pienso ahora es en como quiero vivir esta oportunidad, ahora estoy preparada, preparada para no volver a llorar más que por felicidad y todo eso está sólo en mi mano, yo soy la única que puede ser la artífice de ello y se que lo conseguiré. Yo soy la única que puede hacerlo, no puedo ni debo descargar esa responsabilidad en los demás. Puedo compartirla, de hecho deseo compartirla, pero todo empieza por mi.

 

Hay que ser maduro, he tenido que entender que hay una línea muy fina entre la libertad y la despreocupación... entre la diversión y la irresponsabilidad. Uno es mucho más que el ahora y de eso uno tiene que ser consciente. Uno es el mañana, lo que se terminará por ser, lo que otros serán por uno. No se está solo. Nadie está solo. Somos nosotros y el mundo que nos rodea. Somos nuestros actos y sus consecuencias. Somos lo que hacemos, lo que ofendemos, lo que decimos, lo que hacemos sufrir, lo que damos y lo que amamos... Somos el día de hoy, pero también somos el de ayer y terminaremos por ser el de mañana. No, no se trata del ahora. No se trata del momento o de la libertad. Se trata de saber, de actuar en consecuencia... de ser consciente de que todo repercute en todo. Hay actos que se encadenan sin que lleguemos jamás a darnos cuenta. Dicen que el aletear de una mariposa en Sidney puede provocar un terremoto en Tokio. Yo digo que, quién eres hoy, determinará quién serás mañana. Errores. Todos cometemos errores. Los errores tropiezan con nosotros constantemente. Los errores esconden consejos bajo su fría coraza. Pero nos enseñan a acertar. Leí muchas veces a Jorge Bucay escribir que sin el camino erróneo, no existiría el correcto. El problema de los errores es que algunos saben a miel. Se enredan en tu paladar y te tientan. Te hacen creer que no pueden ser malos, que no puede ser tan grave, que el fuego no siempre quema... y, al final, te abrasan. Te consumen por dentro. Eso lo entendí y no me arrepiento de mis errores, aprendí de ellos y por eso ahora estoy preparada, ahora puedo ser feliz y sobre todo hacer feliz.

 

Y ahora mis días son distintos, ahora cada uno de mis días es perfecto porque cada uno de ellos lo vivo como quiero hacerlo y acabo el día sintiéndome bien, tranquila y sabiendo que voy por el camino correcto, porque es el que he elegido y es un camino sin lagrimas, es un camino hacia mi felicidad, es el camino del que hace tiempo me desvié y que gracias a un cáncer he vuelto a encontrar…

 

Y aunque tú puedas estar como siempre implícito detrás de estas líneas, detrás de todas las líneas que escribo, porque tú ya formas parte de mi vida, de lo que fui, de lo que soy ahora y de lo que seré……Hoy, hoy solo quería hablar de mi…

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